Repatriación a Rusia por Coronavirus (CUARENTENA) | Russian Lover Site

Repatriación a Rusia por Coronavirus (CUARENTENA)

Hoy es un bonito día soleado de primavera en la región de Moscú.

Me encuentro en cuarentena después de haber sido repatriado a Rusia desde España.

Sí, repatriado a Rusia siendo de nacionalidad española.

Para mi es extraño decirlo así.

Desde el día 6 de Marzo de 2020 me encontraba en territorio español con mi mujer rusa. Viajamos a mi país desde Rusia con motivo de nuestro quinto aniversario de bodas.

Teniendo billete de vuelta a Moscú para el día 15 de marzo, unos días antes a nuestro regreso estalló de manera concreta la alerta por coronavirus en España que acabaría con la proclamación del Estado de Alarma por el pálido presidente Sánchez.

Por respeto, ya en España nos mantuvimos dos días sin salir de casa, aunque por lo visto mucha gente se pasó por el forro la alerta.

Algunas compañías aéreas rusas como S7 cancelaron los vuelos desde España a Rusia dejando literalmente tirados a los ciudadanos rusos y a todas aquellas personas que tenían previsto volar al país ruso. Por suerte, nuestro vuelo estaba contratado con la compañía Aeroflot, que mantenía según un comunicado los vuelos pero con varias restricciones y régimen de vuelos Charter.

Mi mujer y yo nos temíamos lo peor cuando la situación en España se ponía más fea e incluso barajamos varios escenarios que contemplaban también nuestra separación en la distancia. En los consulados poca información daban y, eso por supuesto, el fin de semana cerrados.

Nervios a flor de piel.

No me alargo en todo esto para no parecer demasiado dramático ya que al final y gracias a que dispongo de la BDZH (Permiso de residencia rusa) pude coger ese vuelo a Rusia catalogado de repatriación sin mayor problema. Otros españoles no pudieron volar a Moscú por no tener el pasaporte ruso como yo.

En el aeropuerto aglomeraciones, mascarillas, tos y gente enfadada por la gestión de las compañías. Muchos rusos que no pudieron volar con S7 tuvieron que pagar billetes de su bolsillo para unirse a los vuelos de repatriación de Aeroflot.

Bien, en el avión todo normal, como en lo habitual. La comida un poco menos buena que otras veces. Sería casualidad.

Personalmente no he estado contento del todo de repatriarme. Aunque ahora puede parecer que estoy a salvo y he escapado del virus mortal. (Nadie está a salvo)

Por mi condición pertenezco a dos mundos, pues soy español y medio ruso al ser residente oficial del país por más de 8 años. Esta vez, es la primera vez que Rusia me demuestra que también es mi hogar y protección más allá de mi familia.

Pero mi país es España y mis raíces más profundas están arraigadas al pasado y a mi tierra natal. Por eso digo que no estoy del todo contento con la repatriación, como mínimo genera muchos sentimientos duales en mi y esta vez sí dejo mi país con la sensación de que todo puede cambiar y que puede que no vuelva a ver a alguno de mis familiares y amigos.

En el peor de los casos puede ser que el virus acabe atacando con más fuerza en Rusia. Los españoles evacuados desde Wuhan lo entienden mejor que nadie. Yo tengo mi familia en Rusia y España así que mi preocupación es doble.

Ahora ya nos están preparando psicológicamente para la muerte masiva cuando hace tan solo unas semanas decían que no pasaba nada.

Es una situación muy difícil y me gustaría ser empático y solidario con todos.

Hasta ahora y aun hoy, cuesta entender, aceptar y asimilar que todos nosotros somos protagonistas del argumento de la mayor película de terror de la humanidad. Yo lo entendí definitivamente cuando aterricé en el aeropuerto de Sheremetyevo de Moscú.

En el mismo avión nos hicieron esperar a todos los pasajeros sentados para pasar el control médico de temperatura. Entró un empleado con el traje de protección y una cámara térmica. Nos escaneó a todos uno a uno y a quienes les detectaba fiebre les pedía que no se movieran del asiento. Mucha gente había estado tosiendo durante todo el vuelo.

 

control térmico avión
Empleado escaneando con cámara térmica a los pasajeros del avión en Moscú  

 

Por suerte, a mi y a mi mujer nos dejaron salir sin más del avión.

Hasta este momento, pensaba que no era más que el protocolo de seguridad y me pareció bien, sin más.

Pero al llegar a la zona de pasaportes y ver una comisión entera con trajes médicos de protección y guantes de látex entendí que esto iba en serio.

 

controles médicos aeropuerto moscú
Control de pasajeros en el aeropuerto de Sheremetyevo de Moscú

 

Nos hicieron rellenar hasta dos papeletas con información personal (entregadas en el avión) y nos indicaron de que deberíamos permanecer en cuarentena durante 14 días sin contacto alguno por venir de un país infectado como España. Dicho de otra manera, somos sopechosos de estar infectados con coronavirus.

 

comisión médica moscú
Comisión médica para el coronavirus en el aeropuerto de Moscú

 

Nos pusieron sellos en los papeles y amablemente nos dieron más indicaciones poniendo a disposición atención médica durante la cuarentena si es que la necesitábamos.

 

formulario coronavirus cuarentena
Formulario a rellenar para el cumplimiento de cuarentena por coronavirus en Moscú

 

A los pasajeros que habían presentado síntomas se los llevaban directamente a la zona de análisis. El control era brutal, de película. Jamás había visto nada parecido. Según la región que elegías para la cuarentena te enviaban a un sitio u otro. En estos momentos sientes que tan solo eres uno más en el vulnerable rebaño de personas del mundo.

Mi reacción inmediata fue darle las gracias al personal médico que se encontraba la sala. Eran casi todos jóvenes trabajando a destajo a las 5 de la madrugada por la seguridad de sus ciudadanos y del país.

Lo que están pasando los médicos y el personal sanitario (no solo ellos) en estos momentos es para enmarcarlo en las gestas más heroicas de la humanidad.

Lo que viene es tremendo.

Escribo estas líneas, no para contar mi historia que no es nada del otro mundo, sino para avisar a todos de que esto va enserio y nos pongamos las pilas cuanto antes.

Y lo primero, las pilas de la solidaridad, de la empatía, del amor y del respeto a los mayores.

No me alargo mucho más para no quitarle fuerza a mi llamamiento, yo mi mujer y por consiguiente nuestro perro, estaremos en cuarenta 14 días con la esperanza de no desarrollar ningún síntoma.

Estaremos seguros de encontrarnos en el país que mejores y más acertadas medidas a tomado en esta crisis del coronavirus. Dos semanas en las que veremos degradarse al mundo de lejos, con la obligación de no contactar con nadie ni salir de nuestro pequeño escondite mientras el personal sanitario se deja los cuernos y la vida por el mundo.

Este solo es un escondite temporal.

Ánimos a todos. Desde Rusia en cuarentena.

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