Han pasado tres años y al abrir las ventanas todo sigue siendo igual, bueno, algunas cosas han cambiado… muchos profesores han dejado la escuela y yo sigo y, quizá lo más importante, tengo microondas para calentarme la leche. Así amanecí en mi casa soviética hace tres años…

19 de diciembre de 2012

Primer amanecer en Ulyanovsk, segundo realmente porque el primero fue en el tren y estaba tan ido que ni me enteré. Hoy ya ha sido un amanecer de los normales, normal porque estaba en una cama, pero en cuanto he abierto los ojos me he dado cuenta de que seguía en Rusia, en esta casa soviética. Pero poco a poco nos vamos acostumbrando. Hoy he hecho algo que no había hecho en años, calentar leche en un cazo en el fuego de gas, ayyyy… echo de menos mi microondas… pero bueno, a todo es hacerse, por lo menos puedo calentar la comida. Otro día os hablo de la comida. Hoy toca hablar de mi trabajo y de mi lugar de trabajo.

Todos los que me conocéis lo sabéis y los que hayáis dado con este blog de casualidad os enterareis ahora, yo soy periodista y entre que estaba cansado de ese mundillo, de alguna última mala experiencia y la falta de trabajo, decidí que había que cambiar de rumbo y hacer algo diferente en la vida. Un antiguo compañero de MARCA tiene una frase por ahí que dice algo así como que los periodistas somos un océano de conocimientos de un centímetro de profundidad… pues básicamente es cierto, podemos hablar de muchas cosas pero saber, realmente apenas sabemos de nada. Y eso complica las cosas a la hora de buscar trabajos fuera de lo que es lo estrictamente periodístico.

Pero entre esas cosas que sabemos hacer, está el manejar con soltura y elegancia el castellano, o por lo menos se nos presupone, y ahí es donde está la clave de mi actual estancia en Rusia. Soy profesor de español mejor dicho, me he reciclado en profesor de español. Muchos pensareis que es una salida muy fácil… no os creáis, los sitios que todo el mundo le molan están petados de españoles que dicen ser profesores de español. Quizá es posible encontrar con facilidad en sitios como éste, en Rusia, y ya no en Moscú, en ciudades más al interior como Ulyanovsk. Y aquí he aparecido yo, un periodista recolocado a profesor de castellano.

El centro que me ha contratado se llama Ulyanovsk Simbirsk Resource Center (ulsrc.ru para el que le interese) y al final han sido casi cinco meses de negociaciones y tal para llegar a un acuerdo. Yo tenía una cosa muy clara, no me movía sin contrato, sin una casa pagada por el que me contratara y u sueldo digno. Y diréis, toma… y yo tampoco… pero es que no es tan fácil. No es cuestión de cuestión de ir a lo loco a no ser que ya estés completamente desesperado… entonces ya no digo nada. Mi caso no era tan desesperado y además, pensad que es toda una vida que dejas atrás, por lo que si me iba tenía que ser con el culo bien cubierto.

Es decir, alojamiento, clases de ruso y un salario digno para poder vivir. La verdad es que se han portado. Aceptaron la circunstancia de que sin casa pagada yo no me movía, entendieron que las clases de ruso eran fundamentales y con el tema del salario fue donde estuvo la principal de las dificultades. Al principio de aceptar la oferta, el sueldo era más elevado pero como, entre pitos y flautas, todo se retrasó, ahora me pagan menos de lo que habíamos hablado al principio. Menos, pero tampoco es mal sueldo para esta ciudad por lo que me dice. Cuando cobre mi primer sueldo os lo digo si se puede vivir o no.

Total, que esta escuela de idiomas me ha acogido como su nuevo profesor de español e inglés. Sí, español e inglés. A pesar de que  el castellano es cada día más popular por aquí todavía estamos muy lejos del inglés pero bueno, se trata de ir evangelizando tierras de infieles como diría alguno con sotana. Damos por hecho que cuando se empiece con las clases y se corra la voz, más de uno se animara. Por lo menos en eso confío, y mi bolsillo también. Aquí se cobra por horas de clase que das, o sea, que cuantas más clases, mas sueldo.

Pero vamos a la academia. La verdad es que no me puedo quejar, ayer conocí a la directora y a muchos de los profesores, bueno, profesoras porque son todo mujeres menos un americano que llegó en mayo. Él es el único profesor masculino. Ahora ya no está solo. Y ya sabéis como son estas cosas, una recepción, una presentación y bueno, un discurso de esos motivantes de la directora diciendo que mi llegada era el comienzo de una nueva etapa (¿será eso a lo que se referían los mayas?) Todos se han portado muy bien conmigo, no puedo quejarme y hoy 19 ha sido el primer día en el que he visitado  el centro en el que daré clases. Mas presentaciones, menos discursos pero ya os digo que no me entero entre las Tatianas, Olgas, Iulias… creo que todas se llaman igual.

He estado en un par de clases, en una me han interrogado los niños y en otra he estado de observador. Mal rollo además porque creo que me han metido en la clase de la chica a la que voy a sustituir, ha sido un poco feo la verdad. Claro, que viendo cómo da las clases, casi mejor… un poco peñazo. Pensad en la idea que tenéis de una clase soviética… pues anda cerca. Querría ver yo aquí a las profesoras del curso de ELE que hice en Madrid (un saludo por cierto si me leéis). A partir del viernes es cuando la cosa ya empieza a ponerse interesante, me toca dar mis primeras clases y encima una presentación de lo que van a ser los cursos de español. Menos mal que después hay una fiesta de navidad de los profesores. A ver si beben tanto como dicen… ya os lo contaré, no os preocupéis. Do svidania!

PS. Me adelanto un poco y os enseño a algunos de mis compañeros, es la fiesta que tuvimos ayer por la noche. Tampoco beben tanto como dicen estos rusos…

 MI BLOG : desdeulyanovsk.blogspot.ru

¡No te lo pierdas!
#CRISIS, RUSIA A PRECIO DE GANGA.

La religión en Rusia

¿CÓMO ES LA RELIGIÓN EN RUSIA? Existen algunas imprecisiones sobre la práctica religiosa en Rusia, planteándose incluso equivocadamente en ocasiones

Leer más »