Los guardianes secretos del Hermitage

Con dos millones y medio de obras de arte, el Museo Hermitage de San Petersburgo es la mayor pinacoteca del mundo, sólo un 3% de sus fondos se exponen al público.

Estas maravillosas creaciones tienen que ser protegidas de las ratas y otros animales que rompen los cuadros y devoran los lienzos.. y para ello existen unos guardianes muy especiales que convierten al museo Hermitage en uno de los lugares más curiosos del mundo:  Los gatos del Hermitage

 

https://committeeforculturalpolicy.org

Los protectores felinos del Hermitage (Los Gatos del Hermitage)

Desde los tiempos de los zares, los gatos han defendido los cuadros de los sótanos y almacenes del Hermitage del ataque de los roedores, una labor fundamental que ha permitido que se conserven obras de artes que de otro modo hubieran desaparecido.

 

 

Todos los guardianes del museo son gatitos abandonados recogidos de la calle. En total existen entre 50 y 60 gatos trabajando en el museo Hermitage. No se adoptan más porque si superan ese número empiezan a tener conflictos entre ellos por el territorio. Los gatos recibidos que no pueden ser adoptados se envían a familias que los puedan recoger.

Los adoptantes a cambio reciben el certificado “Dueño de un gato del Hermitage” que les permite visitar gratuitamente el museo de por vida.

 

https://02varvara.wordpress.com

 

https://02varvara.wordpress.com

 

Para mantenerlos, los trabajadores del museo gracias a la iniciativa de María Haltunen (asistente personal del director del museo) han creado una campaña de donativos y un sitio web propio donde canalizan toda la ayuda que reciben.
http://hermitagecats.ru

Esto se debe a que desde la caída de la URSS, el Hermitage no destina fondos públicos para el cuidado de los gatos teniendo que hacerlo los propios trabajadores.

Un dato curioso es que están organizados jerárquicamente como en época imperial.

Existen gatos “aristócratas”, de “clase media” y “plebeyos”. Según su rango se les asigna un lugar u otro del museo.

 

 

Todos ellos tienen un “carné de identidad” y el sello de calidad “Gato del Hermitage” que acredita que es apto para la labor.

Vamos, que son considerados empleados del museo a todos los efectos.

 

 

La importancia de que tienen estos animales es tal, que disponen de jefe de prensa (Maria Haltunen), hospital, y servicio de cocina con tres empleados, algo único en el mundo y que habla de la consideración que tienen los rusos a sus gatos.

Incluso las señales automovilísticas cercanas al museo tienen indicaciones especiales para avisar a los conductores de que tengan cuidado de no herir accidentalmente a los amigos “gatunos”.

Se han convertido en los reyes del museo haciendo las delicias de sus cuidadores y de los turistas que ocasionalmente pueden verlos cuando se escapan de sus “aposentos” que tienen en los sótanos y almacenes del recinto.

 

 

Como agradecimiento a su labor, todos los años, se conmemora el día del Gato del Hermitage. Se hacen exposiciones de cuadros de estos felinos y competiciones entre los estudiantes de arte para 

crear el mejor cuadro “gatuno”. Además se realizan concursos de fotografía para honrar a estos bellos animales que tienen mucha aceptación por parte de los visitantes del museo.

 

 

Посмотреть эту публикацию в Instagram

 

About our wonderful colleagues Serpukhov History and Art Museum hired a cat named Marai. Fluffy officer will monitor the safety of exhibits and supervise public relations. О наших замечательных коллегах Отдел кадров Серпуховского историко-художественного музея принял на работу кота Марая. Пушистый сотрудник будет следить за сохранностью экспонатов и курировать связи с общественностью #museumcats #музейныекоты #gingercat #рыжийкот #goodnews #cats #nicecat

Публикация от Hermitage Cats (@hermitagecats)

 

Y no sólo tienen día propio, existe incluso la marca comercial “Gato del Hermitage” que vende souvenirs, comida para animales domésticos y libros. También existe una novela que trata específicamente sobre los gatos del Hermitage, The Hermitage Cats: Treasures from the State Hermitage Museum, St Petersburg.

Es un proyecto maravilloso que deberíamos adoptar en muchos países. No sólo es rentable económicamente (ahorro de dinero en venenos y equipamiento) sino que ayudamos a muchos gatos que están abandonados a que puedan continuar sus vidas felices y amados por todos.

 

 

Además está demostrado científicamente que el contacto con los gatos ayuda a relajar la presión arterial y la dolores óseos. En Japón incluso en muchas empresas permiten que los gatos estén junto a sus dueños mientras trabajan.

Los rusos nos han dado una lección de amor a la animales, ¡sigamos su ejemplo!

¿Quieres ser un Russian Cat Lover? ¡Adopta un gato del Hermitage!

 

 

 

Comparte y sigue leyendo. Gracias :)

¡NO A LA GUERRA! :(