【 HUEVOS FABERGÉ 】⊛ La extraordinaria orfebrería rusa

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX un afamado orfebre ruso creó 69 exquisitas joyas en forma de huevos de pascua, por lo que hoy estas extraordinarias piezas son llamadas como huevos Fabergé, en honor a su creador: Peter Carl Fabergé.

 

Retrato de Peter Carl Fabergé

 

¿Quién fue Peter Carl Fabergé, el creador de estos extraordinarios huevos de pascua?

Este joyero ruso también era conocido como Karl Gustavovich Fabergé y era el dueño de una joyería familiar en la ciudad de San Petersburgo.

Se convirtió en el joyero oficial de la familia imperial rusa cuando ganó la medalla de oro durante la Exposición Panrusa en 1882.

Varios miembros de la familia real, especialmente el zar y la zarina, quedaron encantados con el exquisito trabajo realizado por Fabergé.

Su formación como maestro orfebre se debió en parte a los viajes que realizó por toda Europa desde 1864 donde conoció a importantes joyeros de Alemania, Francia e Inglaterra.

 

Edificio Fabergé en la ciudad de San Petersburgo

 

¿Qué es lo extraordinario de los huevos fabergé?

Al igual que las famosas muñecas matrioshkas que contienen una dentro de otra, los huevos Fabergé están compuestos por una serie de elementos unos dentro de otros.

Cada uno de estos huevos de pascua elaborados por Peter Carl Fabergé tiene un extraordinario diseño ecléctico de ruso antiguo, griego, renacentista, barroco, Art Nouveau, naturalismo…

Además de la riqueza artística en el diseño, el valor material de estos huevos es altísimo, pues en su elaboración este genial orfebre ruso engastó piedras preciosas y semipreciosas, y empleó diferentes metales en variada proporción para alcanzar los fantásticos matices de la “cáscara”.

 

Ejemplar de huevo Fabergé

 

¿Cuándo comenzó Fabergé a elaborar estas singulares joyas?

El primer huevo Fabergé fue elaborado en 1883 a petición del zar Alejandro III como un regalo para su esposa, la zarina María.

Este huevo de regalo para la zarina estaba conformado por una cáscara de platino que contenía un huevo diminuto de oro que a su vez almacenaba una gallina de oro en miniatura, la cual llevaba sobre su cabeza una réplica de la corona imperial rusa.

La apariencia de este huevo era tan genial que le encantó a la emperatriz, de allí que el zar pidiera a Fabergé la realización de un nuevo huevo cada pascua.

Además de la réplica de la corona imperial rusa, Peter Carl Fabergé llegó a colocar en el interior de sus creaciones otras fascinantes réplicas, como el yate imperial Standart, la catedral de Uspensky, el palacio de Gátchina, el palacio Alejandro, entre otros.

Estas excepcionales piezas de joyería también fueron creadas con motivo de la conmemoración de diversos e importantes eventos: por ejemplo, la coronación del zar Nicolás II y la Inauguración del ferrocarril transiberiano.

Fabergé llevó a cabo la elaboración de 69 huevos de pascua entre 1885 y 1917, fecha en la que interrumpió sus trabajos de orfebrería debido a la agitación producida durante la revolución.

 

Huevo del Kremlin de Moscú, de 1906.

 

¿Dónde se encuentran actualmente la colección de huevos Fabergé?

Muchos de estos huevos confeccionados de oro, platino, plata, cobre, níquel… y engastados de piedras preciosas fueron pedidos especiales efectuados por los dos últimos zares, constituyendo estas joyas la colección imperial.

Sin embargo, algunos de estos estos lujosos huevos de pascua fueron elaborados a solicitud de varios personajes importantes de la época: por ejemplo, el magnate del oro siberiano, Alejandro Ferdinandovich Kelch, los Duques de Marlborough, el príncipe Yussupov, e incluso el científico creador de la dinamita e impulsador del premio que lleva su nombre, Alfred Nobel.

Actualmente se conservan 61 de los huevos que fueron construidos por Fabergé. Es decir, se desconoce el paradero de 8 de estas ingeniosas piezas de orfebrería.

De los 8 huevos Fabergé cuyo paradero se desconoce se tiene evidencia fotográfica, la mayoría de ella fortuita. Específicamente, dos de ellos fueron fotografiados en un primer plano, mientras que uno estaba en la vitrina de la zarina María y otro (el huevo con querubín y carruaje) se vio solamente reflejado en el cristal.

Luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial se subastaron algunos de estos preciosos huevos. Por ejemplo, el Winter Egg que fue creado en 1913 alcanzó un monto superior a los cinco millones de dólares durante una subasta realizada en 1994.

Sin embargo, el huevo diseñado y elaborado por Fabergé que mayor valor ha alcanzado es el elaborado para Rothschild, una familia de banqueros, el cual en el 2007 fue subastado en el increíble precio de 18 millones de dólares.

En definitiva, la fama y el valor económico de las piezas ingeniosas elaboradas por este orfebre ruso es un indicador de la genialidad de artesanos de la Madre Rusia como creadores de bellas piezas únicas.

 

Si lo deseas, puedes comprar los huevos Fabergé en la tienda rusa de Russian Lover

 

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Borsch: La súper receta original de la sopa rusa

Si algo nos enseña acerca de la cultura de un país, es su gastronomía. Y si realmente quieres conocer la gastronomía de Rusia, entonces debes conocer la tradicional y original preparación de la sopa Borsch.

Hoy queremos contarte un poco de la historia de la sopa Borsch y enseñarte cómo se prepara en Rusia.

¿Te apetece un plato caliente? ¡Acompáñanos a probar la sopa más popular de Rusia!

 

sopa borsch
Emplatado moderno y minimalista de la sopa Borsch

 

¿Cómo se prepara la sopa Borsch?

La sopa Borsch también es conocida como la sopa rusa de remolacha.

Y este es su ingrediente principal y el que le otorga su color rojo tan característico.

Actualmente, todavía rusos y ucranianos se disputan su autoría, pero al mismo tiempo sigue siendo uno de los platos y recetas más populares de Rusia.

De hecho, los rusos son fanáticos de las sopas, muchos de sus platos típicos son sopas y caldos, pero esta sin duda va a la cabeza.

La sopa Borsch es la sopa más famosa de Rusia y todo un orgullo para la gastronomía del país.

Por otro lado, la sopa Borsch, es una sopa que se consume en toda Europa del este, y además se come caliente o fría.

Y lo más curioso es que con la migración masiva de los judíos, también fanáticos de esta sopa, el Borsch traspasó todas las fronteras hasta llegar incluso a América Latina.

Especialmente en Argentina, hoy día es un plato recurrente.

Compartimos la receta tradicional de la sopa Borsch a continuación.

 

Receta original de la sopa rusa Borsch

Ingredientes para preparar Borsch:

  • 3 remolachas
  • 1 patata
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 diente ajo
  • Laurel
  • Perejil
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Zumo de ½ limón
  • 3 cucharadas de aceite
  • 2 vasos de agua
  • Crema agria o yogur griego
  • Taquitos de jamón, beicon o carne (opcional)

 

Borsch pan
Sopa Borsch tradicional servida en un cuenco de pan

 

Preparación de la sopa Borsch

-. Poner los taquitos de jamón, beicon y/o carne en una olla con abundante agua. Agregar una cucharada de sal y hervir con la tapa medio abierta, a fuego medio, durante 1 hora y media, quitando la espuma gris que suelta la carne (en caso de que hayas seleccionado esa proteína).

-. Una vez que la carne no suelte más espuma gris, añada las hojas de laurel.

-. Paralelamente, pelar la remolacha, cortar en forma de bastoncitos finos, lavar con agua fría. También se recomienda remojar 5 a 10 minutos en agua para que suelte el jugo rojo. Luego, freír en aceite (si es de girasol, mejor) hasta que se ablande.

-. Cortar la zanahoria de la misma forma que la remolacha y echar a freír junto con la remolacha por 3 minutos. Cuando estén listas, vertir en el agua con la carne y el laurel. Cuando la sopa empieza a hervir, agregar las papas cortadas en cubitos.

-. Aparte, saltar la cebolla hasta dorar, luego añadir el ajo.

 

Dato adicional para la preparación del Borsch

-. Cuando la sopa empiece a hervir otra vez, se agrega la cebolla y el ajo junto con otros ingredientes extras cortados en tiritas: el repollo y el morrón. Si se agrega el repollo tiene que ser casi al final porque la sopa no debería hervir mucho tiempo con el repollo, en realidad este debería quedar crudo.

-. Por último se le agrega el perejil picadito, el jugo de limón, una cucharadita de manteca, sal y pimienta al gusto. Cuando todos estos ingredientes estén integrados, revuelva y cocine por 1 minuto más.

 

La sopa Borsch finalmente debería quedar espesa y con los sabores muy concentrados.

Como antes dijimos, se puede servir caliente, recién retirada del fuego o fría.

 

Vídeo Receta de la sopa Borsch

¡Buen apetito Russianlover! Disfruta de tu sopa rusa original. Y para mañana, ¿qué tal unas pelmeni rusas?

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