GULAG: La vida en los campos de trabajo rusos | Russian Lover Site

GULAG: La vida en los campos de trabajo rusos

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GULAG

Seguramente, si aun no has tenido la oportunidad de viajar a Rusia, estas palabras pueden ser frías, terroríficas y desconcertantes para ti.

La historia de la URSS, y por consiguiente de Rusia, está llena de aciertos y desaciertos, pero sobre todo de mucha sangre e injusticias, como todos los países que pasan por una transición revolucionaria.

Para la Rusia actual, así como sucede con Alemania, los horrores de la vida de la Unión Soviética son solo un recordatorio de lo que no se debe hacer, mientras intentan construir una nueva identidad, alejada de la violencia.

¡No te dejes engañar por las propaganda cinematográficas ni por el pasado oscuro de nuestro planeta!

Rusia es un país maravilloso, amable y colorido.

Pero la historia es la que es, y tiene que contarse como tal.

Hoy particularmente queremos hablar acerca del GULAG y de cómo era la vida en los campos de trabajo forzado rusos.

 

sistema gulag
Localización de los campos del sistema Gulag (1923-1961) según la fundación «Memorial». (Wikipedia)

 

¿Qué es el GULAG?

GULAG es el acrónimo de Glávnoieupravlenie ispravítelno-trudovyj lagueréi i koloni, o lo que es igual en español: Dirección General de Campos de Trabajo.

Era una rama del NKVD que dirigía el sistema penal de campos de trabajos forzados, bajo el mando de la policía de la Unión Soviética y la KGB.

Este sistema fue creado en 1930 y se disolvió en 1960.

 

 

 

Imagen parcial del campo de trabajo Perm-36, creado en la década de 1940. (Wikipedia)

 

La historiadora Anne Applebaum, en su libro Gulag: Historia de los campos de concentración soviéticos, explica lo siguiente:

 

“La palabra Gulag ha venido a denominar además no solo la administración de los campos de concentración sino también al sistema soviético de trabajos forzados en sí mismo, en todas sus formas y variedades: campos de trabajo, de castigo, de criminales y políticos, de mujeres, de niños o de tránsito. O incluso más, los prisioneros en alguna ocasión lo llamaron “triturador de carne”: las detenciones, los interrogatorios, el transporte en vehículos de ganado, el trabajo forzoso, la destrucción de familias, los años perdidos en el exilio, las muertes prematuras e innecesarias”.

Pero limitándonos estrictamente a los campos de trabajo forzado, entre 1932 y 1937 crearon 1000 campos, donde iban a para espías y creyentes de la fe cristiana.

 

La vida en los campos de trabajo forzado rusos

Ivan Chistyakov era un ingeniero muy destacado, pero en 1935 fue declarado “insuficientemente proletario” y expulsado del Partido Comunista en la Rusia de Josef Stalin.

Con esa acusación fue enviado a un campo de trabajo forzado en Siberia, donde lo obligaron a trabajar como guardia, argumentando que era demasiado inteligente para desempeñar otras funciones.

En su diario personal se recogen todas las vivencias del GULAG.

En su diario, Chistyakov habla sobre las largas jornadas de trabajo bajo un clima extremo, las violaciones a las mujeres, las golpizas que podría recibir cualquiera por un comportamiento inadecuado, el hambre atroz y las detenciones cada vez más absurdas que podrían pensarse.

Los relatos del diario de este ingeniero se confirman con el escrito autobiográfico del periodista y escritor polaco, Gustaw Herling-Grudzinski (1919-2000), titulado Un Mundo Aparte.

Herling publicó este libro en 1951, basado en su experiencia de dos años en el campo de Arjánguelsk, al norte de Rusia.

Acerca de este último libro, el catedrático de la Universidad de Barcelona y traductor de libros rusos, Ricardo San Vicente, comenta:

“Herling plantea en su libro hasta qué punto el Estado puede destruir a un hombre”.

Y en síntesis, el GULAG terminó siendo eso, la destrucción del espíritu de todos los hombres que pensaban diferente.

 

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