Este fin de semana me he acercado con mi mujer al parque Sokolniki de Moscú donde se celebraba una interesante fiesta de la comida llamada “FOOD TRUCK”. Esta palabra en inglés hace referencia a los camiones o caravanas móviles de comida rápida que suelen lucir con apariencia retro americana y con colores muy llamativos. Seguramente estáis acostumbrados a ver este tipo de vehículos restaurante en algunas ferias, eventos y parques de atracciones de manera aislada o puntual. En este caso,  con motivo de esta fiesta de la comida en el parque Sokolniki, se han reunido decenas de estos “Food Trucks” para el deleite de los visitantes.
Pudimos hacer bastantes fotos con el móvil así que me gustaría compartir con vosotros esta interesante fiesta para que veáis que en Rusia los fines de semana también son bastante entretenidos.
 El calor aprieta bastante por estas fechas en Moscú y después de dar una vuelta de reconocimiento por el recinto enseguida entendimos que había que empezar a comer algo y tomar algún refresco. Ante la gran variedad de ofertas en los “food trucks” que habían, escogimos nuestra primera caravana al azar que resultó ser una con motivos alemanes. Y nada pues, unas patatas fritas con salsa picante y unas salchichas de Bavaria… Vamos lo ideal para hacer dieta y perder peso en verano. Para beber limonada fresquita. Por si alguno lo pregunta, en Moscú está prohibido beber alcohol en la calle, eventos públicos y demás… Así que nada de vodka ni cerveza ni otras cosas raras como os estabais imaginando. En este tipo de eventos suele reinar el orden, el civismo, el ambiente sano y familiar. La verdad es que estaba todo realmente bien organizado y muy limpio. Creo que Moscú dejó ya muy atrás la era soviética.  Nada, el aperitivo alemán no duró más de 10 minutos así que seguimos en busca de #papeo. Y madre mía que calorazo,  es raro que después de lo sufrido a veces se echa de menos el invierno. Pero para los más acalorados los helados tampoco faltaban en esta feria.  
En la fiesta del “Food Truck” habían muchas cosas montadas, no solo comida. Conciertos, tómbolas, cine al aire libre, actividades de aventuras para los más chicos etc.. Vamos, quien no se lo pase bien con todo esto es que no sabe divertirse. Yo me quedé con las ganas de jugar en alguna tómbola, pero al final decidimos ahorrarnos los 200 rublos de la partida e ir a lo seguro. Más comida.

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 Después de la salchichería alemana, había que tomar algo exótico que limpiara el organismo. Así que un Tarjun hecho a base de estragón y bien fresquito era la mejor opción. Y mirar que colorcito verde hierboso. ¿Quíen necesita una Coca Cola?Y con el hambre que me entro después del Tarjun, me encapriché de unos Jinkalis Georgianos. Este plato es una de las mejores adopciones que he hecho en mi propia gastronomía. Son una especie de pelmenis o raviolis gigantes que están rellenos de albóndiga de carne con cebolla, especias, pimiento y a saber que más. La gracia de este plato es que además de la carne, está relleno en su interior de caldo como si fuera una sopa encerrada. Así que lo más interesante es aguantar el Jinkali por arriba y pegarle un mordisco  en algún sitio para succionar ese caldo bendito. La verdad es que no se me da muy bien comer Jinkalis y siempre me pongo perdido. Pero están ricos y picantitos. Muy típico en Rusia aunque sea un plato Georgiano.  Pues la verdad es que lo pasamos bien y ya estamos buscando más fiestas tipo el “Food Truck” para otros fines de semana que tengamos libres. Así que seguiremos compartiendo la vida en esta sorprendente ciudad, Moscú.
Saludos a todos. Y buen apetito.

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