Los Romanov: La última familia real en Rusia | Russian Lover Site

Los Romanov: La última familia real en Rusia

Tal cual como un cuento de hadas, hubo una vez en Rusia un rey que tenía una reina, cuatro princesas y un príncipe. Este rey se llamó Nicolás II y la reina Alix o Alexandra, mientras que las hijas se llamaban Olga, Tatiana, María y Anastasia, mientras que el príncipe heredero se llamó Alekséi. Ellos fueron la última familia real que existió en Rusia.

 

Foto de la familia real Romanov

 

 

En realidad a Nicolás II no se le llamaba rey sino zar, por eso la Rusia de esa época es llamada en los textos de historia como la Rusia Zarista. A la reina se le decía zarina, mientras que el príncipe heredero recibía por título zarévich. En cuanto a las princesas se les llamaba grandes duquesas.

 

Retrato del zar Nicolás II

 

 

¿Qué sucedió con la última familia real rusa?

Los integrantes de esta familia imperial fueron asesinados por los bolcheviques en la madrugada del 17 de julio de 1918, durante la Revolución de Febrero que se produjo como parte de una manifestación popular ante los problemas económicos y sociales que azotaron el país luego de la primera guerra mundial. 

 

La cabeza del Zar (1917)

 

 

En esa ocasión fueron ejecutadas 12 personas, porque además de la familia imperial fueron fusilados por los soviet, el doctor de la familia, un criado, dos de los cocineros y una camarera. 

Los nombres de estos personajes pasaron a la historia como las últimas personas que vivieron los últimos momentos de la familia imperial rusa.

Posteriormente, todos los integrantes de la familia fueron canonizados por la iglesia ortodoxa rusa en el exilio, lo cual era un indicador de que a pesar del decaimiento de la grandeza de la Rusia imperial una parte de la población estimaba a Nicolás II y a su familia.

 

Nicolás II y sus hijos en abril de 1918

 

 

La que más llamaba la atención y hoy sigue siendo recordada era la gran duquesa Anastasia, quien era muy apreciada por su participación en los distintos espectáculos que se realizaban en el palacio, pues bailaba muy bien y hablaba varios idiomas. 

 

Retrato de la gran duquesa Anastasia Romanov en 1914

 

 

Sin embargo, más que nadie la quería su hermanito, el zarévich Alekséi, tal vez por los cuidados que le profesaba desde que era muy pequeño.

Esta historia real de la Rusia zarista es tan interesante que ha sido tema de muchas películas, como por ejemplo una película de Disney que se llamó precisamente Anastasia.

 

Retrato de el zarévich Alekséi en 1913

 

 

Incluso, hasta el final de esta familia real es cosa de película, pues los Romanov, como se llamaba a este linaje de zares, fueron ejecutados por los bolcheviques durante la revolución de 1917; sin embargo, pasaron muchos años antes de que el cadáver del príncipe heredero fuera encontrado, dando origen a uno de los mitos más fascinantes de la historia rusa: El regreso del zar.

Una de las versiones que apoyan la supervivencia del último zar es que para su protección, la familia real contaba con siete familias de dobles y que precisamente el día de su ejecución fue sustituida por una de ellas. 

Entre las evidencias que respaldan esta hipótesis está el hecho de que el cadáver encontrado de la querida Anastasia medía 1,71 centímetros en lugar de 1,58.

 

El misterio de las Anastasias que aparecieron luego de su ejecución 

Uno de los hechos más interesantes es que en 1920, o sea, dos años después, apareció en Berlín una mujer que decía ser la gran duquesa Anastasia. Se dudaba de su historia porque había sido unos meses antes una paciente psiquiátrica. 

 

La gran duquesa Anastasia en 1904

 

Sin embargo, contó con lujo de detalles como había escapado de la ejecución por parte de los bolcheviques y además fue reconocida por algunos parientes y la viuda del médico de la familia, el doctor Botkin, quien también fue ejecutado en esa oportunidad. 

 

 

Durante todos esos años estuvieron apareciendo supuestas Anastasias, pues en 1955 apareció otra que decir ser la gran duquesa e incluso estaba acompañada con su hermanito Alekséi. Sin embargo, tampoco pudo ser confirmado. 

Uno de los hechos que avalaba esta identidad era la confesión de un guardia de la familia imperial que dijo haber llevado a la duquesa y al zarévich a un pueblo cerca de Odesa para evitar ser ejecutados.

Igualmente en 1993 apareció en Georgia otra mujer que incluso escribió un libro de memorias donde narraba las vivencias en palacio. Igualmente, aunque murió a la edad de 101 años, su historia e identidad real no pudo ser confirmada. 

 

Anastasia (la última a la derecha), de derecha a izquierda junto a María, Tatiana y Olga, 1906.

 

De las 30 mujeres que dijeron ser la gran duquesa Anastasia incluso habían algunas que no hablaban ruso, alegando que lo habían olvidado debido al estrés por la experiencia vivida. 

Las Anastasias dejaron de aparecer tras el supuesto hallazgo de los cadáveres en el 2007 de los dos queridos hermanos, con el “pequeño detalle” de la diferencia de estatura. 

 

Los Romanov. Esplendor y ocaso de una dinastía.

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