Krasnoyarsk, 30 de Julio de 1908: El sol amanece en un paisaje apacible, en medio de la taiga, el tupido bosque siberiano. Los habitantes de este remoto lugar empiezan una dura jornada de trabajo de sol a sol. Parece un día cualquiera, nada parece presagiar que un evento cataclísmico está a punto de ocurrir. Un suceso para el que todavía no existe una explicación consensuada entre la comunidad científica. En esa mañana de 1908, un meteoro surcó el cielo e impactó con una furia espantosa en medio de Siberia. Estamos hablando del Bólido de Tunguska, la bola de fuego que conmocionó al mundo… (Ver vídeo)